Comentarios del Catecismo de los Industriales

COMENTARIOS SOBRE EL TEXTO: “CATECISMO DE LOS INDUSTRIALES DE SAINT SIMON”. (Notas del Curso de Teorías Sociológicas).

Este texto resulta importante porque nos permite adentrarnos en el origen de algunas ideas sobre la sociedad que continúan siendo vigentes, y hasta han cobrado la mayor relevancia, como el debate sobre la hegemonía del mercado sobre el Estado y el concepto de la soberanía en el siglo XXI.

En él se hace evidente la aspiración ideológica que se gesta en el seno de la actividad industrial/empresarial por trascender las condiciones que constituyen el margen de su operatividad, aquella fuerza superior que les restringe y condiciona: el poder Estatal, la soberanía.

El Estado tiene la encomienda de regular a la clase “industrial” o empresarial moderna, porque en su origen tiene la función de preservar la sociedad. En tanto lo uno lo otro. El debate contemporáneo se ha orientado a discutir si las condiciones estructurales de hoy requieren un traslado de autonomía a favor de las actividades industriales/empresariales que no se había visto en épocas anteriores de la humanidad.

Algunas posturas lo explican históricamente en función de las fuertes confrontaciones internacionales que trajo el siglo XX. Frente a esto, surge el cuestionamiento de si gracias a que se ha alcanzado un clima de estabilidad global que permite la estructuración de una sociedad altamente dinámica sin mayores riesgos de carácter militar, es verdaderamente necesaria la configuración del Estado como la conocemos hoy, o si debe reducirse a un mínimo orientado a las necesidades de seguridad internacional (ya mínimas), y dejar mayor margen de operación para las funciones del sistema económico. (Sobre esto, ver las tesis de la híper-globalización y el fin del Estado en Kenichi Ohmahe).

No obstante lo anterior, la devastación ambiental de que hemos sido testigos al cabo de este nuevo milenio conlleva a resignificar los fundamentos del Estado también para concebirle como la entidad reguladora del equilibrio y de la explotación económica del medio ambiente.

El crecimiento inusitado del sistema financiero global, con el cúmulo de recursos simbólicos bajo su dominio, representa en cierto sentido la hegemonía del poder industrial que ahora mismo, en aras del rendimiento financiero, pulsa por un aprovisionamiento que desafía toda capacidad restrictiva soberana. De ello la importancia de refuncionalizar al Estado, ya no en razón de la sola seguirdad, sino más bien y en todo caso, de una forma de seguridad que implica el equilibrio entre los componentes más elementales de la vida: los recursos bióticos.

También conviene confrontar la visión “industrialista” sostenida en una antropología de la transformación del ambiente (desarrollista) procedente del contexto histórico de la Europa industrial, frente a otras concepciones antropológicas más orientadas a la contemplación como fin en sí (holística), menos dominante de facto, pero muy presente en la culturalidad de una mayor porción de la humanidad. Esto replantearía por supuesto los conceptos de “ociosidad” y “utilidad” que conciben tanto los industriales de antaño como los de hoy.

Otro aspecto interesante que se destaca de este texto, es esa forma de descripción elemental de lo que es una Constitución: “combinación de la organización social, mediante la cual todas las instituciones políticas de una nación proceden de un mismo principio, y dirigen las fuerzas nacionales hacia una misma meta” (p. 216); así como sus componentes primariamente observados como sistémicos, a saber: el sistema científico, el sistema educativo, el sistema religioso, el sistema de las bellas artes, el sistema de las leyes y el sistema de los industriales.

Se asume que la industria es sinónimo de trabajo útil; no obstante la evolución de la sociedad ha demostrado que la influencia que hoy ejerce el sistema económico ha llevado a la normalización de ciertas formas de industria que al cabo de las condiciones de asimetría social no resultan de la utilidad que supondría el concepto de los industriales de antaño y que por el contrario perjudican al medio ambiente, en detrimento también de la pluralidad de formas sociales que coexistían hasta hace muy poco en mejor balance con la naturaleza, y que hoy se ven problemáticamente colapsadas, en muchos casos debido a estos cambios meteorológicos y ambientales que se vienen dando en las últimas décadas.

También diría que este texto abre espacios en la configuración conceptual del concepto “liberalismo”, donde se describen dos posturas principales:

1.- Liberal como aquel que busca la transformación de la sociedad por medio de métodos estrictamente civilizados como el diálogo, el trabajo y el ejemplo.

2.- Liberal como aquel grupo que asume o reconoce la misión de derrocar al gobierno en turno para ponerse en su lugar.

Considérense estas dos frente a otras tantas connotaciones que se han sucedido sobre el concepto “liberalismo” y que conviene tener presentes para formarnos un mapa conceptual que nos de claridad de quien cómo, cuando y a qué se refieren cuando se usa el concepto “liberalismo” en el campo de las ciencias sociales.

Por último, otro punto a considerar es que se aprecia en este “Catecismo” un concepto de “industrial”, que equivale funcionalmente a la síntesis entre sector laboral y sector empresarial de nuestros días. Sin embargo a pesar de que en su momento, este concepto fuera útil para designar a una clase que representaba la mayoría de la sociedad, hoy en día estos dos componentes primordiales se han complejizado bajo la forma de estructuras polares de tensión permanente: los empresarios frente a los trabajadores.

Habría que preguntarse qué llevó a esta polarización y cómo sería posible revertirla, ya que se puede avisorar que en el seno de esta polarización se encuentra uno de los principales desafíos de la sociedad contemporánea que es lograr la igualdad socioeconómica (al menos la reducción de la profunda desigualdad), y que parte de esa diferenciación de los empresarios como un estamento/estrato privilegiado frente al otro correspondiente a los trabajadores.

Estas son por ahora, algunas observaciones relacionadas con este texto. Espero les sirvan y las tomen en cuenta para sus futuros análisis.

Les anexo una liga para quien desee comprar el texto, y otra más para quien quiera revisarlo en línea.

Comprar Catecismo de los Industriales

Revisar en línea el Catecismo de los Industriales

Saludos.

Mtro. César García Razo.

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